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Cómo prevenir el síndrome del túnel carpiano en el entorno laboral: Guía para empresarios

El síndrome del túnel carpiano (STC) es una de las neuropatías por atrapamiento más comunes entre adultos en edad laboral. Este trastorno afecta el nervio mediano que pasa a través del túnel carpiano en la muñeca, causando síntomas como dolor, entumecimiento y debilidad en la mano, especialmente en los primeros tres dedos y la mitad del dedo anular. Aunque inicialmente puede ser una molestia nocturna, si no se trata a tiempo, el STC puede volverse debilitante. 

¿Cómo Aumenta el Riesgo de STC en el entorno laboral? 

Es fundamental que los empresarios comprendan cómo ciertos trabajos pueden elevar el riesgo de desarrollar STC. Actividades que implican movimientos repetitivos de la muñeca, uso de herramientas vibrantes o esfuerzos manuales prolongados están estrechamente asociadas con este trastorno. Por ejemplo: 

Industria de procesamiento de alimentos: El uso frecuente de herramientas que requieren movimientos repetitivos puede aumentar el riesgo. 

Ensamblaje electrónico: Las tareas que implican el uso constante de herramientas de precisión y movimientos repetitivos también contribuyen a este riesgo. 

Uso de herramientas de vibración manual: Las herramientas que generan vibración, como ciertos equipos de construcción, pueden ser un factor significativo. 

El Uso prolongado del teclado y el ratón: ¿Es una preocupación real? 

La relación entre el uso prolongado del teclado y el ratón y el desarrollo de STC ha sido objeto de debate. Aunque la evidencia científica sobre esto no es completamente concluyente, el uso constante de herramientas que requieren movimientos repetitivos y fuerza puede ciertamente aumentar el riesgo de desarrollar esta condición. 

Estrategias para prevenir y manejar el síndrome del túnel carpiano 

Como empresario, es esencial implementar medidas para proteger la salud de tus empleados y reducir el riesgo de STC. Aquí tienes algunas estrategias efectivas: 

1. Ergonomía en el lugar de trabajo: Asegúrate de que los espacios de trabajo estén diseñados ergonómicamente. Esto incluye ajustar la altura de los escritorios, proporcionar sillas adecuadas y fomentar pausas regulares. 

2. Capacitación y conciencia: Educa a tus empleados sobre las mejores prácticas para evitar el STC, como mantener una postura adecuada y realizar estiramientos regulares. 3. 

3. Uso de equipos adecuados: Proporciona herramientas y equipos que minimicen la tensión en las muñecas. Considera el uso de teclados y ratones ergonómicos para aquellos que pasan mucho tiempo frente a la computadora. 

4. Evaluaciones y ajustes regulares: Realiza evaluaciones periódicas de los puestos de trabajo y ajusta las prácticas laborales según sea necesario para prevenir lesiones. 

CÓMO PREVENIR EL SÍNDROME DEL TÚNEL CARPIANO EN EL ENTORNO LABORAL: GUÍA PARA EMPRESARIOS 

¿Qué hacer si se sospecha de STC? 

Si crees que un empleado podría estar desarrollando STC, invítalo a que sea valorado por un médico quien te ayudará con el padecimiento, el manejo inicial puede incluir: 

Uso de Férulas para la muñeca: Especialmente durante la noche, para reducir la presión sobre el nervio mediano. 

Inyecciones de corticosteroides: Para aliviar la inflamación y los síntomas. Intervención quirúrgica: En casos graves, puede ser necesaria una cirugía para liberar el túnel carpiano. 

Retorno seguro al trabajo después de la cirugía 

El retorno al trabajo tras una cirugía de liberación del túnel carpiano debe ser cuidadosamente planificado. El tiempo de recuperación varía según la naturaleza del trabajo y la gravedad del STC. Es esencial coordinar con los empleados para asegurar un regreso gradual y seguro. 

Comparte tu experiencia 

¿Tienes alguna experiencia personal con el STC en tu empresa o conoces a alguien que haya lidiado con esta condición? ¡Nos encantaría conocer tu historia! Deja un comentario abajo y únete a la conversación sobre cómo mejorar la salud en el entorno laboral. 

FUENTE

MS LISA NEWINGTON, ET AL. EUROPE PMC FUNDERS GROUP. BEST PRACT RES CLIN
RHEUMATOL. 2015 JUNE ; 29(3): 440–453 DOI:10.1016/J.BERH.2015.04.026.